La Confederación Vasca de Forestalistas mejora la biodiversidad en terrenos de Ereño, Muxika y Busturia

Gernika-Lumo. Los propietarios de los terrenos son los primeros interesados en que sus superficies arbóreas se encuentren en el mejor estado posible. Bien lo saben desde la Fundación Basoa de la Confederación de Forestalistas del País Vasco, que ha llevado a cabo la restauración ambiental de 38 hectáreas de suelos forestales en la Reserva de la Biosfera de Urdaibai. En cinco terrenos ubicados en Muxika, Ereño y Busturia, y al amparo de las ayudas para la Custodia del Territorio del Gobierno vasco, la agrupación ha acometido las mejoras para "favorecer la biodiversidad y el desarrollo sostenible".

Conservar en mejor estado las áreas boscosas y restaurar ambiental y paisajísticamente el suelo no urbanizable sobre el que se asientan los terrenos ha sido el propósito de una actuación que arrancó, en forma de proyecto por parte de los forestalistas vizcainos, en el año 2010. Durante el pasado ejercicio, por su parte, se ejecutaron las labores de mejora de los ecosistemas forestales custodiados por la entidad. "Hemos actuado en suelos de cinco propietarios, cuatro de ellos particulares -tres de dueños individuales y otro colectivo- y un terreno municipal en Muxika", han concretado desde la Fundación Basoa.

Guiados bajo el objetivo de repercutir positivamente en la biodiversidad y el paisaje natural, las principales actuaciones han sido los desbroces selectivos, los resalveos, las limpiezas de los terrenos, las plantaciones con especies autóctonas y acompañantes, y el anillamientos de ramas. Por último, durante estos últimos meses se ha llevado a cabo el seguimiento de la evolución de los terrenos.

Esta es la primera ocasión en la que Basoa Fundazioa actúa en Urdaibai mediante la Custodia del Territorio, si bien anteriormente sus asociados "han realizado labores similares". No obstante, esta fórmula de gestión otorga "incentivos", aseveran, "para actuar de una forma más profesional sobre los terrenos a recuperar". Así, en Muxika han restaurado las riberas de un arroyo, debido a su especial incidencia sobre la fauna ribereña, mientras en los otros puntos han gestionado robledales y encinares, entre otros. Por último, también destaca que alumnos de centros de enseñanza de Murgia, en Araba, y Derio han podido conocer de primera mano las actuaciones de la Fundación Basoa.

Deia.com Viernes, 13 de Abril de 2012