Las Juntas Generales quieren que se incluya en el área protegida de Ordunte.

Bilbao. La Diputación pedirá al Gobierno vasco que incluya el monte Kolitza en el área de protección del LIC (Lugar de Importancia Comunitario) de Ordunte, para preservar sus valores naturalísticos.

Las Juntas Generales de Bizkaia aprobaron ayer por unanimidad ampliar el monte Kolitza como Lugar de Interés Comunitario y pidieron a la Diputación que inicie los trámites necesarios para incluirlo en el área de protección de Ordunte, ya que la competencia para modificar las áreas de protección medioambientales corresponde al Gobierno vasco. Consciente de las "cualidades naturalísticas de relevancia" del Kolitza y al entender que se trata de la "prolongación natural del LIC de Ordunte", la Diputación solicitará al Ejecutivo vasco que incluya el monte dentro del área de protección.

El Kolitza es uno de los montes más emblemáticos de Bizkaia, al formar, junto al Oiz, el Ganekogorta, el Sollube y el Gorbeia, los cinco montes bocineros del territorio. En sus faldas crecen varios ejemplares de tejos, acebos, robles y hayas de grandes dimensiones, y también acoge una rica fauna. Ayer, las Juntas Generales pidieron que este espacio cuente con una protección especial, "considerando lo cercano que se encuentra al actual límite del LIC de Ordunte". Por ello, solicitaron que se incluya en este área protegida, "con la finalidad de dar una mayor y mejor protección a un entorno tan singular y con tanta representación como es este monte tan representación para Bizkaia".

Turbera de Zalama La sierra de Ordunte destaca por sus formaciones abiertas de pastizales y brezales, además de por sus hayedos y robledales. En ella se encuentra también la turbera del Zalama, actualmente activa, que acoge especies de flora únicas. El de Zalama es un espacio natural excepcional en el mundo; de todas las turberas que existen, sólo el 3% es de tipo cobertor, como ésta, de ahí el interés científico que despierta y su valor natural. Las condiciones climáticas específicas de la zona -con abundantes lluvias y humedad a lo largo de todo el año- convirtieron un terreno originariamente seco en una ciénaga de entre medio metro, y dos metros de espesor, una joya única que es también un archivo histórico de la evolución del clima, la fauna y la flora.

Las especies que existen en Ordunte conviven con actividades ganaderas, forestales, cinegéticas y recreativas, en un entorno de alto valor estético y medioambiental que ya cuenta con una protección especial, la de Lugar de Importancia Comunitario. Además de mantener y preservar las población de estas especies de flora escasas en la CAV, su Plan de Gestión prevé acciones de divulgación y sensibilización como la creación de un jardín botánico que podría estar asociado a un futuro centro de interpretación del Parque Natural de Armañón.

16/06/2010

Fuente: deia.com