La única condición para los proyectos es que la papelera liquide sus activos.

Dos empresarios vascos están dispuestos a invertir 70 millones de euros en sendos proyectos dentro de los terrenos de Pastguren, la sociedad vizcaína que se dedica a la producción de pasta de papel y que arrastra un pasivo de 40 millones de euros. Los empresarios, que crearían en torno a 200 puestos de trabajo, solo ponen como condición que Pastguren liquide sus activos para poder establecerse en sus terrenos.

En ese caso, el Gobierno consideraría ayudar económicamente a las nuevas empresas y garantizar que parte de los 150 trabajadores de la firma de Zalla acaben en la plantilla de las nuevas compañías, pese a que se trate de sectores diferentes.

Pastguren se encuentra inmersa en un proceso concursal y ha presentado un expediente de extinción de empleo que, según fuentes sindicales, afecta a los cerca de 150 trabajadores que quedan en la planta, que no realiza desde hace seis meses ninguna actividad más allá del mero mantenimiento de las instalaciones.

Diversas fuentes consideran un hecho que Pastguren se halla a punto de ser liquidada. Al parecer, los administradores concursales también han llegado a esa conclusión, y solo queda por saber en qué situación quedan los activos de la sociedad.

Los terrenos en los que está instalada la firma suman unos 50.000 metros cuadrados, que son los que interesan a los dos empresarios dispuestos a devolver la actividad a ese área. Con los 70 millones de euros de inversión intentarían devolver la prosperidad a esa zona, ahora sin actividad.

Fuentes empresariales consideran que una actuación judicial rápida facilitaría la implantación de nuevas actividades con unas inversiones "importantes para la zona".

Los sindicatos han sido consultados sobre estos nuevos planes pero prefieren intentar reflotar Pastguren. Sus dirigentes sostienen que el negocio resulta viable dada la subida del precio de la pasta de papel en el mercado, aunque son los únicos que mantienen esa idea después de fracasar todas las vías que han explorado para encontrar inversores.

El único plan de viabilidad que se ha puesto sobre la mesa lo colocó el propio comité el pasado día 8. Sus representantes se reunieron con el Gobierno y los administradores concursales, a los que presentaron un plan que requiere unas inversiones iniciales de unos 12 millones de euros, según apuntan fuentes sindicales.

Fuentes del comité de la papelera apuntan que esa cantidad serviría a la planta vizcaína para "echar a andar". El comité dispone de un capital social de apenas 3.006 euros.

Las instituciones han perdido, sin embargo, la confianza en ese proyecto, al igual que los inversores. La Diputación de Vizcaya, que otorgó el año pasado a la compañía avales por importe de 2,5 millones de euros para tratar de garantizar la continuidad de su labor, ni siquiera acudió a la prsentación del plan de viabilidad sindical.

Las centrales temen que el cierre definitivo de Pastguren ahonde en la degradación de una comarca como las Encartaciones, que está sufriendo de manera especial la crisis industrial y sus consecuencias.

19/10/2010

Fuente: elpais.com