La compañía prevé que la planta genere energía eléctrica a niveles normales antes de finalizar este año

El proyecto de construcción de la mayor planta de producción de energía eléctrica de Castilla y León en Briviesca ha finalizado completamente y, según fuentes cercanas a la empresa, se encuentra en fase de pruebas antes de su puesta en marcha definitiva. Una instalación que producirá electricidad partiendo de la combustión de residuos agrícolas y comenzó su camino en el año 2002 con el necesario y dilatado proceso administrativo.

Resuelto este proceso, las obras sobre el terreno se han ejecutado a un alto ritmo ya que la intención era su puesta en marcha a finales del pasado año.

Finalmente, será este 2010 el año en el que entre en servicio operativo y se hará realidad algo que ya avanzó el presidente de la Junta de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, en su última visita a la ciudad. Ubicada al final de la nueva ampliación del polígono de La Vega, la instalación se alimentará con la paja del cereal procedente principalmente de la comarca burebana, lo que supondrá un importante ahorro en costes de transporte, además de reducir las emisiones de CO2 en su transporte desde el punto de origen a la planta.

Igualmente, la elección del lugar donde se ha construido respondía a varias razones de operatividad ya que se encuentra próxima al cauce del río Oca y en un futuro contará con un acceso directo a la N-I.

El largo trámite administrativo ha sido debido a que, al tratarse de suelo rústico, fue necesaria la aprobación por la comisión territorial de urbanismo de la Junta en Burgos para la construcción del edificio y las instalaciones necesarias para su actividad.

Con su puesta en marcha se darán por terminados años de trabajo conjunto entre instituciones y sector privado que finalmente se concretó con una alianza entre Acciona Energía, Junta de Castilla y León, Ente Regional de la Energía y el Ayuntamiento de Briviesca.

Es de destacar que esta planta será la primera de estas características que se pondrá en marcha en toda Castilla y León y servirá de modelo a las que en un futuro se construyan en la región. La planta de biomasa tendrá un doble efecto positivo tanto en el medio ambiente como como en la economía de la comarca burebana en general y en Briviesca en particular. Así, su puesta en marcha supondrá 25 empleos directos y entre 70 y 80 indirectos además de abrir una nueva alternativa de futuro para los agricultores cerealistas de la comarca.

Estos podrán suscribir contratos de abastecimiento de paja de entre 5 y 10 años ya que la planta quemará 100.000 toneladas al año.

De esta combustión se producirá unos 120 GWh de energía eléctrica, lo que equivale al consumo de 50.000 hogares, empleando para ello recursos autóctonos que evitarán la emisión a la atmósfera de 115.000 toneladas de CO2.

La inversión en esta nueva infraestructura energética ascenderá a 49 millones de euros con lo que queda de manifiesto el interés en la promoción de las energías medioambientalmente sostenibles.

El aprovechamiento de las fuentes alternativas a los combustibles fósiles para la generación de energía eléctrica ha atraído a la comarca burebana las mayores inversiones realizadas en los últimos años.

Esto ha significado de hecho un aumento de los recursos económicos de los municipios que disponen de más capacidad financiera para acometer obras en los pueblos que de otra forma serían imposibles de realizar.

Una vez que el sector de la producción eléctrica eólica ya se puede considerar como implantado en la comarca la biomasa y la solar se perfilan como las dos siguientes en la lista siendo la planta de biomasa de Briviesca la que abriría este camino de aprovechamiento de residuos agrícolas.

01/07/2010

Fuente: elcorreodeburgos.com